La enésima primera vez


Me ha llegado, por fin, «Las crónicas del otro mundo». Bueno, en realidad me llegó ayer, pero ya conocéis mi vagancia y mi capacidad casi infinita para procrastinar. Tras un largo periplo que he compartido con los autores desde que pedí el libro, por fin lo he abierto:

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Y además, han tenido el detalle de la dedicatoria que aparece en su blog.

Solo puedo decir que ayer nada más abrirlo ya le di un «meneo» considerable. —Es bueno estar de vacaciones.—

En fin, que quería agradecer a los autores el esfuerzo por proporcionarnos estas horas de diversión fantástica y fantasiosa y por lo que han escrito en su blog, y, con el conocimiento de lo leído hasta ahora, recomendaros el libro.

Las crónicas del Otro Mundo

Una “primera vez” es un momento único e irrepetible en el tiempo, en la existencia de cada uno. Es independiente del carácter de la misma: puede ser positiva, negativa, fascinante, desgarradora, deslumbrante, embarazosa, incluso neutra. Puede ser imborrable, inmortal, inolvidable, y puede no significar absolutamente nada. Puede ser hermosa, como un primer beso en los labios, o deleznable, como un primer beso en los labios. En verdad todo depende de cómo nos haya marcado esa primera vez, si es que ha llegado a significar algo para nosotros. Ese primer beso puede haber sido apresurado, espoleado por una sociedad que te ha dictado que a la edad que marca tu calendario ya te ha tocado vivirlo, y regalar esa única ocasión de tu vida a una persona que no significa nada, provocando que esa primera vez tampoco represente un momento íntimo, ni apreciado, ni reseñable, o ni siquiera digno…

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La sombra dorada del solsticio de invierno


¡ATENCIÓN, ATENCIÓN! Esto es una excusa. Repetimos: esto es una excusa. Por favor, mantengan la calma y acudan al punto de encuentro. No pierdan la calma.

Este mes, lo reconozco, no he escrito apenas nada. Ya lo dije en la entrada anterior, estoy saturado. Y sin embargo, traigo una buena noticia. No soy de hacer reseñas, como sabéis, pero…

Un gran escritor que conozco desde hace poco, pero que admiro por su especialmente genial prosa —Lord Alce, seguro que ya lo habías adivinado—, acaba de publicar «La sombra dorada». Reproduzco el resumen del gran río comercial —sí, malandrín, me refiero a amazon—:

Tiempo atrás, en el momento más oscuro de la humanidad, el dios de la luz de oro fue derrotado y su nombre quedó en el olvido para todos, excepto para aquellos que siguieron siéndole fieles.
Pero ahora ha regresado y se cierne sobre un mundo que no es capaz de imaginar la marea de muerte que está a punto de desatar, pues es el enemigo de todo lo vivo y desea reinar sobre huesos blanqueados.
Esta es la historia de la batalla desesperada contra Abaven.
Esta es la historia de quienes se alzaron contra él.

En La sombra dorada, las vidas de numerosas personas darán un vuelco cuando se enfrenten al mayor peligro que el mundo ha conocido jamás. La familia de Necto, un humilde escribano de un pueblo pequeño; la reina Adía, exiliada de un reino ha caído bajo las huestes enemigas; Baako, el arrojado líder de los esclavos rebeldes de las tierras del este; Glabro, que se convertirá en el motor intelectual de la lucha… todos ellos unirán sus fuerzas ante el peligroso dios de la luz de oro, que ha vuelto a manifestarse a una humanidad desprevenida y que no sabe de lo que es capaz.
Que cuenta con aliados que no lo han olvidado. Que anhelan su regreso. Y desean el poder que les puede ofrecer.
Desde los inclementes parajes semidesérticos del sur continental a la espléndida capital del Imperio Vetero, desde los bosques de colosales árboles norteños a los estados marítimos del oeste, nada volverá a ser igual después de la guerra contra Abaven.

Me podría autocitar de mi comentario en amazon, pero paso. Simplemente os diré que se trata de una gran novela de fantasía épica, con una prosa clara, contundente, rica y muy, muy sabrosa. Os lo recomiendo muy sinceramente.

Por otro lado, y aprevechándome de mí mismo y de las circusntancias actuales, es decir, el recién pasado solsticio de invierno, republico —qué maravillosa palabra me acabo de inventar— una de mis anteriores entradas. No os preocupéis, no es tan mala como parece y, además, he tratado de que tenga que ver con el tema. Además viene con música.

PS.- ¡Recuerda que aún te quedan dos minutos para votar el mejor relato de este año en Infinitos monos. Más uno!

Historias malditas, malditas historias

Y por fin llegó el tercero de los «descalabazamientos» de la XXIII convocatoria de Calabazas en el Trastero: Casas embrujadas que comenté hace un par de entradas. Este tercero representa una gran desilusión.

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