Desafío II: Desgarrón cardíaco (I)


Al enfrentarme esta mañana con un abrefácil —engendro maligno donde los haya, y vaya si los hay—, me ha dado por pensar en el infinito y lo infinitesimal: infinito tiempo para abrirlo y lo efímero, infinitesimal, de nuestras vidas.

—Apabullado lector, dirígete, si a usarced así le place, hacia la barra horizontal, donde encontrará el desafío y el casi relato, porque le aviso que aquí habrá diatriba para rato. Casi le aseguro que tendrá tiempo de tener éxito con un abrefácil o dos. Y le aviso que la de hoy es espesa como el argumento de anuncio trascendente de colonia.—

El caso es que todo esto lo provocó un desafío, que aún no he sido capaz de cumplir, tanto por torpeza como por vagancia, que me lanzó Poli Impeli —blog Abrazo Infinito—, a raíz de un comentario que hice en una de sus entradas —no recuerdo cuál, si no aquí estaría el enlace—. El caso es que una de las ideas era plantear un comienzo y que otro continuase. Yo propuse cuatro. Y esos cuatro los voy a traer aquí para que TÚ los completes. Empezamos con el «Gore». Son unas doscientas palabras y se trata de que TÚ termines el relato en los comentarios.

Pero antes, como no he logrado contestar a lo propuesto por Poli, me veo en la obligación de pedirle disculpas públicamente: ¡¡Disculpa, Poli, por la tardanza!! Ya sé que no tengo perdón, pero tú eres buena gente…

Y de paso aprovecho para decir que lo de los infinitos —especialmente si son abrazos— me gusta mucho. Más todavía. Es que tienen su gracia. Por ejemplo, un número infinito más o menos otro finito es… infinito: ¡eso es ser democrático! ∞±a=∞. «a» puede ser cualquier número; si no te aclaras con letras, sutitúyelo por el número que quieras. Si el infinito lleva un menos delante, también lo llevará después —sí, señoras y señores, existen infinitos negativos: es el tamaño de la conciencia de un político—. Alguien podría decir, con todo motivo y razón, que esto es un aburrimiento. Y es cierto. Por ejemplo, imaginemos un concurso televisivo:

—¡Bienvenidos a la gran final entre los tres últimos concursantes! ¡Se juegan nada más y nada menos que seis millones de riales iranís!—El locutor, vocinglero donde los haya, no dice que la cosa se queda en unos 120€ tras impuestos…

—¡Vamos con la prueba! Concursante Uno: ¿Cuál es la raíz cúbica de ciento sesenta y seis mil trescientos setenta y cinco?

—Errr… ¿cincuenta y cinco?

—Muy bien… Concursante Dos: con dos decimales, elevado a pi.

—Mmmm… esto… doscientos noventa y cuatro mil… no, doscientos noventa y tres mil cuatrocientos treinta y cuatro con catorce…

—¡Estupendo, esto está que arde! Concursante Tres y guapísimo primo del productor: ¿Más infinito?…

***

Pero tiene su parte divertida, ya os lo he dicho. Si cualquier número más infinito es infinito, entonces infinito menos infinito puede ser… ¡cualquier número! Pero no cualquier número de cualquier número, no: hay que buscar ese número en concreto cada vez que te aparece esa expresión. O sea, que no basta con poner los dedos —que es la manera habitual de buscar el resultado de una diferencia— ni buscar en una tabla como con las multiplicaciones, no. Hay que buscar de verdad, con unos cálculos entretenidísimos  que bien pueden recordar los que estudiaron «límites» en «mates». Es decir, el resultado en un problema podía ser siete, y en otro pi. ¿No es chulo? Imaginaos la propaganda  o el trailer —¡pérfida Albión!— de la serie —léase con voz gangosa pero profunda, ¿quizás la de Matías Prats?—:

«El misterrrrio de la diferencia de infinitos: El drrrrama de una mujerrrr que lo desconoce todo de sí. Las aventuras de la herrrroína que conmueve a millones de espectadores. ¿Quién es ella? ¿Un simple dos? ¿Un número trrrrascendente? ¡No despegue las pupilas de su receptor! ¡No parpadee! Este lunes decimotercerrrr capítulo.»

Bueno, que no os entretengo más. En siguientes entregas, el producto, la potencia y los números transinfinitos. Que no, que no es lo que te imaginas. Aunque recuerdo un personaje de revistillas guarras, llamado «Belceba» o algo así… pero eso es otra historia. Historia porno. Por no contar la historia ahora.

En fin, tanta tabarra para pedirte que acabes el relato en tu comentario. ¡Atrévete!


Desgarrón cardíaco (I): Gore

El sacrificio del ghul

Jaska, el ghul, levanta con sus garras de largos dedos y aun más largas uñas, el corazón de su última víctima. Invoca a la Luna ofreciéndole el sangrante órgano; con un último espasmo, la víscera se contrae y chorros de líquido negruzco bajan por el ososo y pálido brazo de la bestia, cuya figura en cuclillas, de aspecto esquelético, se marca a la luz del satélite terrestre:
—¡Yo te ofrezco este corazón, la mejor pieza de mi víctima, para honrar tu dignidad y tu poder, oh, Selene! ¡Que revienten nuestros enemigos, los hombres, cuyas tripas se encuentran llenas de los mejores manjares y dejan a los dioses pellicas pringosas y huesos por el engaño de Teseo, el Maldito Mentiroso, que muera un millón de veces!
Tras poner en el improvisado altar el corazón con todo el cuidado posible, para que los latidos post mórtem cantasen a los dioses, hurgó con apetito en el cuerpo de la víctima, comenzando por el hígado y el cerebro. Guardaría las partes menos alimenticias y duras, como el músculo, enterrándolas y dejando que la descomposición las ablandase.

Francisco Torpeyvago

En Daimiel, a 27 de abril de 2017

Y aquí va tu parte, «mardito» malandrín.
¿Cómo lo continuarías tú?
¡Escríbelo en tu comentario!
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38 comentarios en “Desafío II: Desgarrón cardíaco (I)

  1. No se si el lance es exclusivo de Poli Impeli o es abierto a gentes varias, incluso de mi ralea.
    Si es el primer caso, borra la entrada piadosamente. Si es lo segundo, aquí va mi continuación:

    (…) Terminado el festín, Jaska comenzó a pintar su cuerpo con la sangre de su víctima. Ansiaba su olor y su tacto untuoso, quería atraparla en sus poros y consagrarla a la diosa de la noche. Comenzó a notar la embriaguez que le proporcionaba el elixir carmesí y dejó que el trance lo poseyera.
    Sumido en el ritual, no advirtió como se acercaban cuatro guerreros. En sus escudos, Medusa agitaba su melena serpentina. Sus testas, cubiertas por yelmos corintios y coronadas de crin, solo dejaban al descubierto miradas determinadas. Las espadas anunciaban su intención.
    El gul advirtió muy tarde a los verdugos. Solo el brillo de la luna en el frío metal le sacó de su comunión sangrienta. Desconcertado. se preguntó como habían logrado sortear aquellos mortales la barrera de sortilegios. Mientras las espadas caían sobre el, su mirada se posó en la luna y comprendió.
    Selene la fría, la veleidosa, se había vuelto a enamorar de un hombre.
    Jaska quiso gritar “Puta”, pero solo brotó sangre de su boca.

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  2. Bueno, yo no acepté, pero Danshaggy sí, el terror y estos temas son lo suyo, te lo manda por mi conducto porque donde está no hay wifi (sucede hasta en los mejores lugares, jajaja). Te paso lo que me dictó por teléfono (si quieren conocerlo, está en: https://danshaggyalv.wordpress.com/2016/08/10/la-ceremonia/ ).
    ***
    “Sentándose entre la tumba y el altar, Jaska alzó su mirada a la Luna, esperando la respuesta de la diosa; escuchó un ruido tras de sí, volteó alerta al lugar, viendo que era su diosa, Selene en persona, que se acercó hasta él tomando el tributo, mientras acariciaba su cabeza; las ultimas gotas de sangre se vertieron en la frente de Jaska como bendición y agradecimiento; dijo Selene:

    -¿Cual es tu deseo aparte de la muerte de Teseo?

    -Poder, para cumplir tus deseos y ser tu siervo por siempre .

    Sonriendo Selene mordió el corazón ofrecido, arrancando un pedazo y ofreciendo a Jaska el resto.

    -Tu deseo será cumplido cuando termines esta ofrenda.

    Jaska, a los pies de Selene, tomó el corazón, comenzando a engullirlo presuroso por terminarlo y cumplir su deseo; ella elevando los brazos, pidió al Universo otorgara el poder a su discípulo.

    Faltando el último pedazo por comer, Jaska escuchó tras ella un silbido tenue, cayendo Selene de rodillas frente a él, quien soltó el pedazo de corazón restante, viendo tras Selene surgir a Teseo con su arco en mano y escuchando al mismo tiempo un segundo silbido, sintió cómo su vida se acababa, viendo en su pecho una flecha de luz lanzada por Teseo”.

    Esperamos les guste.
    Danshaggyalv y serunserdeluz
    Abrazos de luz

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      • Fe de erratas, quise decir: A mí también me gustó el final que le dio Danshaggy.
        Por cierto y aprovechando el viaje, te comento que ese final me lo dictó en 5′ y con interrupciones, porque estaba en el trabajo, pero quiso aceptar el reto.
        También aprovecho para preguntarte, de parte de ambos, ¿por qué el ghul llama a Teseo el Maldito Mentiroso?
        Mega abrazos gama

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      • El ghul —y bicherío similar— representa los miedos ctónicos en las culturas del oriente mediterráneo. Teseo se enfrentó a una numerosa caterva de monstruitos semidivinos, bandidos y demás engendros de origen telúrico en muchos casos, y primos más o menos cercanos, de estos «comemuertos».
        Aunque, ahora que escribo esta explicación, me doy cuenta de que hubiese sido mucho mejor meter por medio a Prometeo, especialmente por lo de los pellejos, grasa y huesos. Pero, mira, eso quedará para la siguiente…
        PS.—Por el abandono de Ariadna, a la que engañó para matar al Minotauro —uno de los primos mentados— y luego abandonarla en la isla de Naxos.

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      • Me imaginé lo de Ariadna, pero como también está la versión de que Teseo la dejó por órdenes de los dioses para que se casara con Dioniso (Dionisio), quise confirmarlo. Muy subjetivo, pero al ser héroe no quiero considerarlo como traidor a Ariadna, aunque hasta los dioses tienen claro oscuros, y los héroes por lo consiguiente, no digamos los humanos, jajaja.
        Todos los finales muy buenos, cada quién hacia algo distinto, pero con mucha imaginación.
        Mega abrazos gama

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      • Pues es que ahora que he reflexionado, quizá hubiese quedado mejor Prometeo, como he dicho por ahí. En fin, Teseo también ha dado juego, como habéis visto con los finales.
        Mega abrazo gama

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  3. Hostia con la diatriba inicial, te has superado, macho 😀 😀 😀 Espero que el guapísimo primo del productor acertara, porque si no, es pa’matarlo… Quizá haya sido algo espesa, como dices, pero es que tengo por costumbre leer las intros que haces en modo rápido, obligándome a captar al vuelo todo lo que escribes, como si estuviera escuchando a uno de esos cómicos que hablansinhacerniunaputapausaytienesqueestarmuyperoquemuyatento, y me echo unas risas. En serio, funciona 😉
    Venga, va, ahí tienes el trocito con el que completo tu gore-tex(to):

    Una figura avanzó iluminada por un rayo plateado que se filtró entre los árboles que rodeaban el lugar donde había tenido lugar el tétrico acto. Era una mujer hermosa, y sus pies desnudos acariciaban las hojas que el Otoño había hecho caer creando un colchón mullido en el que se ahogaban sus pasos. Su melena castaña caía en tirabuzones hasta tapar sus pechos, y su mano izquierda acariciaba el vientre abultado en el que se encontraba su hijo aún no nacido.
    Jaska se giró y la miró con una sonrisa llena de dientes al pensar en que, si no fuera por su señor, en un momento saltaría sobre ella y le arrancaría el feto para darse un festín, con las fauces llenas de sangre y placenta mientras hundía su verga en ella. Las imágenes salvajes de su mente murieron cuando Ariadna puso una mano, firme pero cariñosa a un tiempo, en la desfigurada cabeza del gul, y este no pudo hacer otra cosa que arrodillarse. Con voz trémula, la de un servidor, dijo:
    —He aquí vuestra venganza, señora. Como vuestro esposo me pidió, tenéis el cuerpo de vuestro mentiroso amante para que hagáis con él lo que os plazca.
    Sin decir una sola palabra, la mujer fijó su atención en el cuerpo destrozado, en la sangre que chorreaba a mares, en los intestinos que formaban una soga de terrible longitud en el suelo, en los ojos sacados de sus órbitas y puestos a un lado mirando al cielo nocturno de Naxos.
    Y sonrió.

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    • ¡¡Ooooooostras!!
      ¡¡QUÉ FINAL!! Incluye telenovela mitológica al máximo, continuación gore – visceral… Genial.
      Sin palabras me dejas.
      Sólo puedo decir que muchas gracias por pasarte, por comentar y, sobre todo, por leerdisfrutaryescribircasisinaliento… cof, cof, cof. Me voy haciendo mayor…

      Le gusta a 3 personas

  4. Sí, soy buena gente, así que no te castigaré enviándote un ghul a casa.
    Creo que tu comentario surgió en un poema mío (¿Deseo en rojo?); mi Alzheimer va de mal en peor, lo asumo.
    Tu idea y el aporte de todos me parece fantástico. Ya te he dicho que yo soy nula para escribir este tipo de relatos, pero… ¿para qué están los amigos escritores? :-P. Vamos con el Desgarrón Cardíaco en grupo, que así nos reímos todos y sacamos algo bueno en limpio.
    Mis abrazos infinitos no tienen que ver con números, pero tú lo explicas así y provocas carcajadas en mi ser (¡estoy tentada de risa en serio!). Podría cambiar “la infinitud” en mi saludo final, pásame una fórmula y comienzo a usarla (¿alguien me entenderá? jajaja).
    Abrazos de los míos, y GRACIAS por el desgarrón. 😉

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    • Mándalo si quieres. Con lo que comemos, no creo que vuelva ni vivo ni no – muerto 😛 —ya sabes, asadito con sus patatitas, su cebollita en tiras, ajo, romero y tomillo, y su aceite de oliva por encima…—.
      Pero sé que eres buena gente y no me pegas —«nuestra» continuación está también asándose… 😉 —
      La fórmula es muy sencilla: ∞+1=∞, así es que ¡∞+10 abrazos!
      Esta semana lo mismo sigo con el desgarrón, aunque tengo que empezar a poner un relato en tres o cuatro capítulos sobre los cosacos de Lienz —no, el del otro guhl ya está puesto y ahí se queda—: «La extraña cardiopatía del barón Seymur de Blackwindstone», que ya está casi terminado, pero aún le faltan remates. Y, como buen vago, no quiero empezar a ponerlo si no lo he terminado; debo ser congruente con mis propios consejos 😉 .
      En fin, vayan infinitos abrazos, que de los transinfinitos ya hablaremos.

      Le gusta a 1 persona

      • Pobre ghul… ¡indigestado! jajaja
        Qué intriga, lo tuyo no tiene desperdicio, así que esperamos con ansias tus desgarrones, porque seguro nos dejas con la boca abierta (y como le digo a Henar, no pienso mandarte foto de mí misma con la boca abierta leyéndote, claro).
        No sé cómo sacar el signo de infinito en este teclado, estoy jodida para el saludo, jaja.
        Gracias, van de vuelta de un tirón, +10, sí, sí 🙂

        Le gusta a 1 persona

    • Hola de nuevo Poli, creo que cada quien tiene sus temas particulares, a mí tampoco se me da esto del gore, pero, como bien dices, tenemos amigos que lo manejan muy bien y qué bueno, para que haya de todo, como en botica, entre nuestros blogs.
      Abrazos infinitos de luz

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  5. Y mientras se deleitaba entre vísceras y mordiscos bajó Selene caprichosa no contenta con la ofrenda del Ghul, ansiando más corazones. “Quiero el tuyo”, le dijo a la bestia. “Soy pálida y blancuzca, el tuyo es el que necesito para brillar más en las noches. Amas tanto a tu Diosa Ghul?? Serías capaz de entregarme tu frío corazón?”. Y la bestia alzó sus costillas al cielo, y la luna llena y redonda iluminó aquella noche y aquel día más que el sol. La Reina Luna de los cielos con su corazón pálido de plata.

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  6. Pingback: Daniel Álvarez, Danshaggy, In Memoriam | Historias malditas, malditas historias

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