XIX Concurso de microjustas literarias (I)


Como no tengo tiempo ni para ponerme enfermo, he decidido, de nuevo, caer en las garras del concurso que regularmente se convoca en Ociozero: El XIX Concurso de microjustas literarias.

¿He dicho que no tengo tiempo? Pues este concurso es un pelín agobiante, así es que voy sacando tiempo de la nada y así intento no perder el hábito de escritura, aunque sean cincuenta palabras al día.

—Que sí, paciente e impaciente lector, que al final de la diatriba hallarás un par de micros con los que poder pasar el rato.—

El concurso consta en realidad de tres pruebas independientes.

  1. Las Justas. Son como un torneo en el que los guerreros se enfrentan dos a dos en sucesivos desafíos con micros de 50 palabras y en cada ronda los jueces ponen un tema con diversos desafíos, cada vez más difíciles. —Ved los de las finales: la lessches, osschess.—
  2. La Sortija. Es una pelea de todos contra todos. Se trata de publicar cada día un micro de 50 palabras cuyo tema sea la última palabra del anterior. Un domingo —en esta edición fue el último— se pueden publicar hasta cinco micros no sucesivos.
  3. Los Dardos. Cada participante tiene que «disparar» un micro que es puntuado por el resto de participantes. Cada ronda el número de palabras es menor que el anterior —de 40 a 10 en cuatro rondas—.

—Como veis, malandrines, tengo poco tiempo para escribir, y me he permitido copiar la descripción de otras convocatorias.—

Las Justas ya han terminado… para mí. Descabalgado en la primera ronda por dos contundentes 3 – 0 y 1 – 2, que me dejaron con un solo punto. Aunque, eso sí, puedo poner como excusa que los dos relatos a los que me enfrenté fueron la leche.

En esta ocasión los jueces pusieron para la primera ronda que el tema fuese totalmente libre.

Mi reto fue «Junto al mar» con el relato «Enamorados, en plural» que tuvo una contundente respuesta por parte de Bio Jesus con «La derrota». Ya digo, me venció 1 -2.

El reto al que contesté fue «Sombras», puesto por LCS con el relato «Rebeldía», con el micro «Diálogo con la sombra del escalón». Recibí un contundente 3-0. Peeero, debo decir en mi descargo que «Rebeldía» puede que sea uno de los mejores micros que he leído jamás y que, aunque sea cierto que había pocas opciones, yo suelo tirarme por los desafíos buenos. —Vale que en el momento en el que contesté era la única opción, pero quedaban aún un par de días para el cierre de la convocatoria y aún se presentaron otros siete.—

En fin, que antes de que os deje disfrutando de mis micros, os comento que sigo en «La sortija» y en «Los dardos», aunque no creo que mejore los resultados del año pasado.

Por último, quiero pedir disculpas a los blogueros amigos, porque los tengo muy, muy, muy dejados, pero es que no doy para más.

—Sí, malandrín, ahí te he visto rápido, hay un par de retos que darán para unas publicaciones regulares en breve: un duelo por los cosacos de Lienz, un desgarrón cardiaco y alguna cosita más.—

Sin más, disfrutad de la sombra a la orilla del mar.


Desafío «Junto a el mar»

Enamorados, en plural

Los astros se reflejan en el océano hacia el que miran los amantes. Se rozan, se besan, aspiran los aromas de la noche.

Se aman.

Las cuatro lunas que titilan sobre la gélida superficie de metano líquido son testigos del amor de las tres amebas.

Desafío «Sombras»

Diálogo con la sombra del escalón

—No podemos jugar al balón. Y eso que aquí fuera hace buen tiempo: mamá nos dejaría. Además, teníamos la pelota que te han regalado por tu cumple.

»Pero la pelota y yo ahora somos un poquito de vapor esta mañana de agosto en Hiroshima.

Francisco Torpeyvago

En Daimiel, a 2 de marzo de 2017

¿No te gusta el amor a la sombra junto al mar?
¡Pues díme porqué, «mardito» malandrín!
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35 comentarios en “XIX Concurso de microjustas literarias (I)

    • Bueno, la caída fue fulminante en las justas, pero sigo en pie en la sortija y en los dardos. En la sortija no estoy llegando al relato diario como en la pasada edición, pero casi. Y, la verdad, dados los resultados «escribiles» de los últimos meses, no es poco.
      Muchas gracias por pasar, por leer y por parpadear tres veces 😉

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    • Pues muchas gracias por tus valoraciones, de verdad.
      Sí, es cierto que hay un nivel altísimo. Prueba a pasarte si quieres, porque merece la pena leer los micros.
      Muchas gracias por pasarte, por comentar, y por dejarte sorprender con estas humildes criaturas.

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  1. Ojalá llevaras el culo y lomo acolchado, porque caerse de un caballo puede dar muchos disgustos… 😀
    ¡Oye! No todos caen en la primera y viven para contarlo. O, mejor dicho, para contar sus micros. “Enamorados” es co-jo-nu-do, en serio. Risas finales pero una descripción condensada muy buena plagada de pasión… ameboide. “Diálogo con la sombra del escalón” me ha dejado un poquito más frío (y no solo porque sea más duro al evocar lo que evoca), sino por ese “Pero” inicial de la frase de la vuelta de tuerca, que me parece le resta algo de potencia…
    De todos modos, coincido con que tenía que ser muy bueno el oponente (no, creo que no voy a pasar a leer la web de las justas, que me conozco y me pegaré horas muertas que no tengo ahí pringado) 😉

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    • ¡Oh, Mylord de los Artiodáctilos Nórdicos! Le aseguro que el trasero calloso no me ha de faltar después de estar trajinando con Haciendasomoscasitodos desde hace décadas.
      Acertados resultan sus comentarios sobre el «Sombras», y ha sido ésa la sensación de la mayoría de los lectores: un detalle al que debo estar atento en los finales para no quitarles fuerza.
      Y sí, hace usarced bien en no arrimarse a las microjustas, porque enganchan. 😀
      En fin , gracias por pasarse, comentar y leer esas humildes heces de mis neuronas.

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      • Cuando no hay esperanza de victoria, quedan dos cosas:
        a) No arremeter contra el enemigo invencible.
        b) Sacar de la derrota un taller de literatura gratuito. —¡Atención!, actitud no recomendable para batallas épicas reales en las que la única lección, tardía, pudiera ser: «¿Para qué habré venido?».—
        Suelo escoger la b) si mi pereza no me puede — mi pereza + yo = a) —

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    • Mujer, me haces sonrojar. De hecho llevo unos meses que voy escribiendo a trancas y barrancas, pero trato de no dejar que baje demasiado el listón de palabras diarias —aunque ya he llegado a tan solo 50 😯 —.
      Gracias por pasarte, comentar y ser una malandrina de cuidado 😉

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  2. Pues sí que tiene que estar complicado el tema de las microjustas, Francisco, si ya te has quedado descolgado habiendo escrito estos dos muy buenos microrrelatos.
    De los dos me quedo con “Enamorados, en plural”, sin menosprecio por el otro microrrelato, pero éste me hace sentir más. Lo veo más redondo.
    Con “Diálogo con la sombra del escalón” me he quedado un poco perdida con la última frase. No sé si con ella nos quieres resumir todo el significado del micro. No sé…
    De todas maneras, estoy feliz de poder volverte a leer, aunque sea de 50 en 50 palabras.
    Un beso, amigo.

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    • Sí, la verdad es que son muy duras, y caer a la primera no duele tanto si es con tan grandes competidores.
      Y veo que coincides con más lectores: efectivamente no está tan bien resuelto, porque creo que le sobra el «Pero». En realidad es un monólogo —parte del juego estaba en que el título pone diálogo pero en realidad sólo habla uno de los personajes— entre el vapor de un niño y su pelota a la sombra en la escalera de su amigo.
      Muchas gracias por pasarte, comentar y, como no, leer con tanto detalle.
      Un beso.

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  3. Para que os hagáis una idea de como de bueno es torpeyvago, su “Enamorados, en plural” encabeza la votación popular del mejor micro de la primera ronda, dejando en mantillas a su supuesto “descabalgador”. Solo elevadas dosis de psicotropicos pueden justificar los votos del jurado. Lo se, yo administré subrepticiamente esas drogas.
    😀
    Solo espero que no me analice demasiado en el duelo cosaco.
    Un placer creerle en cualquier circunstancia, don Francisco. Ademar de un escritor formidable, es un conversador inteligente, un competidor deportivo y una persona excelente hasta decir basta.
    Nos vemos.

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    • ¡Ajá! Por fin he logrado engañarte. Como al pobre LCS, que le bloqueé el hilo para que nadie leyese su relato «Rebeldía», ¡¡muajuajuajuácof, cof, cof!! Vaya mierda de risa siniestra, y encima casi me atraganto
      —Os juro que es cierto lo del hilo, pero fue sin querer, al colocar una imagen el hilo se fue al garete—.
      Nos veremos en el duelo de los cosacos, que dará qué hablar. Bueno…. o malo 😛 pero dará qué hablar. ¡Ya sólo quedan seis días! —y llevo tan solo 200 palabras de un cuento que no es ése 😯 —
      Nos vemos, por supuesto, por esos lares literarios. Lares, no bares, malandrines malpensados.
      PS.—Y esa imagen del kraken agonizando en la playa ante la indiferencia caralíbrica es brutal. «Cosepas».

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      • PPS.—Me he sonrojado con el comentario, comentario que he ido corriendo a enseñar a la propia y a los nenes XD .
        Además, sepa usarced que el placer de la lectura, conversación y demás es mutuo.

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  4. Ya me gustaría presentarme tan regularmente a concursos como tú. Me ha gustado mucho lo que has escrito, Fran! (Pero acá salta la bruta: ¿”la gélida superficie de metano líquido” es el mar? Ya conoces mis preguntas boludas… tú encima eres tan bueno que respondes con humor y paciencia. Te has ganado un lugar en el cielo -yo iré al infierno, toca la puerta antes de entrar si vienes de visita).
    Abrazos de los míosss!

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    • Si te refieres a ser regular, sí. Regular tirando a malo 😛 .
      Sí, es el mar de metano. Se supone que presento una escena romanticona convencional y luego la traslado a un planeta helado cuya tierra es hielo de venenoso CO y sus mares de metano líquido. Eso sí, con cuatro lunas preciosas que alumbran a tres amebas extraterrestres en pleno ayuntamiento carnal XD .
      Y ni bruta tú ni boludez lo que preguntas. Debo aprender a escribir más claro. De hecho, ya os contaré más delante lo que me ha llegado a pasar en esta convocatoria por esta torpeza farragosa o esta farragosidad torpe.
      Y, ¡«ná»!, nos vemos en la barra del infierno. El último paga.
      א transoceánicos.

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      • Prepárate que yo entraré primero (soy económica, no te haré gastar demasiado):-P
        Pregunto de curiosa, pero se entendió perfecto, eh eh eh!
        ¿por qué me haces pensar en amebas copulando? Si no fuera por ti… enciendes la imaginación y la contagias! jajaja
        Gracias, van más transoceánicos de vuelta!!!

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      • Es que empieza la cosa romántica, luego siguen los roces, las manitas, digo… los seudópodos… y se llega a lo que se llega… ¿Se echarán un cigarrito después? ¡Quí lo sá!
        Un par de docenas de álef.

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  5. Pues yo iba a añadir lo mismo que Bio Jesús, que las amebas triunfaron en el voto popular. Y que tiene razón al decir que en el otro duelo se enfrentó a un micro magnífico, porque el suyo no era moco de pavo, a mí me gustó mucho. Los cruces es lo que tienen.

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    • Es que el de «Rebeldía» le hacía «sombra» a cualquiera —pero qué ingenioso que soy, releñes—. La verdad es que la fase de desafíos fue especialmente difícil para los jueces, hay que reconocerlo. Y algún duelo posterior también. Creo que el que enfrentó a LCS y Pitufo Gruñón dio dos micros entre los favoritos.
      La verdad es que me asombra el pedazo nivel que tienen las justas.
      Por cierto, que este viaje no te reconozco entre los justeros. Ya veremos cómo sales en el baile de máscaras 😉
      Muchas gracias por pasarte, por comentar y por haber disfrutado de mis curiosas mascotas protozooarias.

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